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domingo, 7 de noviembre de 2010

5. Encíclica Juan Pablo II (Veritatis Splendor I, II, III-)



Ideas claves de la encíclica:

la introducción de la teología moral católica en la visión cristiana del hombre, procedente de la revelación de Dios en Jesucristo, exige que la moral sea enseñada teniendo en cuenta:

Que su fundamento es la vida en Cristo, de la que deriva el cumplimiento de los mandamientos; no deben, por tanto, desvincularse nunca de la persona de Jesucristo y de su Espíritu "los preceptos" o "los valores" morales;

Que el seguimiento del Señor no es sólo para unos cuantos elegidos, sino una llamada universal para todos los hombres, que tienden desde su mismo ser de criaturas al encuentro completo y explícito con Cristo; por eso, la moral específicamente cristiana ha de ser propuesta, al mismo tiempo, como un camino de alcance universal y válido para todos.

Que la razón no es ejercida nunca por el cristiano ni por el teólogo como desvinculada de su relación interna con la revelación y la fe; una razón carente de vinculación interna con la fe, está abocada a oscurecerse y a apartarse del camino de la Vida;

Que las posibilidades concretas del hombre son las del hombre liberado por Cristo; la moral cristiana, por tanto, ha de hablar de la situación de pecado original y de la regeneración bautismal que la supera y posibilita la vida moral;

Que el ámbito nutricio de la vida moral cristiana es la Iglesia, pues en ella acontece, de modo ordinario, la dispensación de la gracia de Cristo, de quien dan testimonio la Escritura y la Tradición, interpretadas por el Magisterio con la asistencia del Espíritu del amor y la verdad.

Para ser libre hace falta respetar la verdad sobre el hombre.

Los mandamientos de la ley de Dios no deben ser entendidos como un límite mínimo que no hay que sobrepasar, sino como una senda abierta hacia la perfección.

Una adquisición positiva de la cultura moderna es el sentido más profundo de la dignidad de la persona y del respeto debido a la conciencia. Pero estos avances no justifican una concepción radicalmente subjetiva del juicio moral.

El hombre goza de libre albedrío, pero solamente Dios tiene poder de decidir sobre el bien y el mal.

Puesto que las normas éticas derivan de la común naturaleza humana, incluyen preceptos que obligan a todos y siempre. La naturaleza humana trasciende la diversidad de las culturas.

La conciencia puede errar. Nunca es aceptable confundir un error subjetivo sobre el bien moral con la verdad objetiva.

Los pronunciamientos de la Iglesia sobre cuestiones morales no perjudican la libertad de conciencia, porque esa libertad no es nunca "con respecto a" la verdad sino sólo "en" la verdad.

Es importante la opción fundamental de orientar la vida hacia Dios. Pero, aunque no haya un rechazo explícito de Dios, se incurre en pecado mortal por una transgresión voluntaria de la ley moral en materia grave.

Si los actos son intrínsecamente malos, una intención buena o determinadas circunstancias pueden atenuar su malicia, pero no pueden suprimirla.

Sería ingenuo pensar que se presta un servicio al hombre aguando la moral. La genuina comprensión debe significar amor al verdadero bien de la persona, a su libertad auténtica.

La alianza entre democracia y relativismo ético priva a la convivencia de referencias morales seguras.

2. Encíclica Caridad en la verdad “Caritas in veritate”

Puntos clave:

A finales de Junio de 2009 el Papa Benedicto XVI publica la Encíclica “Caritas In Veritate”, documento de la iglesia católica dirigido a obispos, presbíteros, diáconos, a las personas consagradas, a todos los fieles laicos y a todos los hombres de buena voluntad, sobre el desarrollo humano integral, en la caridad y en la verdad. La encíclica está centrada principalmente en la parte social teniendo como base la situación actual del mundo en tiempos de globalización. Sin embargo, es importante mencionar tambien que, aún cuando se aborda la parte social, Caritas in Veritate es un documento teológico pues, fue elaborado por el hasta hace unos años cardenal Joseph Razinger.

La encíclica pretende mostrar que si existe una condición que puede abarcar los sentimientos y acciones de toda la humanidad en la búsqueda del bien es el amor y la caridad, la cual no se remite únicamente a un factor religioso ó de fé, sino que es un elemento humano.

El Papa Benedicto XVI, a través de “Caritas in Veritate”, plantea la realización de un proyecto de vida para el desarrollo de la humanidad conforme a los planes del creador, teniendo como pilar fundamental el amor soportado en la verdad y la libertad. El proyecto anteriormente mencionado enfatiza que el amor ó “caritas” es una fuerza extraordinaria entregada por Dios a la humanidad, donde cada ser humano debe encontrar la verdad, la verdad de Dios y a través de la aceptación de esta verdad, ser verdaderamente libre. Es por esto que la enciclica plantea que si el mundo no está bien, no es por alguna falla en la creación, sino que por el contrario, es debido a que los seres humanos no han asumido completamente el plan de Dios en el amor y la verdad. La invitación que hace “Caritas in Veritate” es volver la mirada a Dios, quien es todo amor y ofrece la verdad de la salvación a la humanidad y a todos los creyentes.

La caridad en la verdad es la principal fuerza que vitaliza el autentico desarrollo de cada persona y de la humanidad que propende por la solución de los problemas actuales a través de una visión católica la cual tiene su origen en Dios, quien es amor eterno y verdad absoluta. Esta fuerza, centrada en la caridad y en la verdad, es el mensaje que puede ser entendido por personas creyentes y por aquellas que aún no tienen referencias religiosas pero que ayudan a otros a ser mejores seres humanos cada día.

Ahora bien, desde la perspectiva del amor, el mensaje puede ser entendido como principio transversal de toda la doctrina social pues, según Benedicto XVI “todas las responsabilidades y compromisos trazados por esta doctrina provienen de la caridad que, según la enseñanza de Jesús, es la síntesis de toda la ley”. Lo anterior hace referencia a que el amor no sólo debe ser el impulsor de las relaciones más cercanas a nosotros, es decir, las relacionadas con la familia, si no tambien las relacionadas con la amistad, con la relación de cada uno de los seres humanos con Dios y con el projimo, con las relaciones interpersonales caracterizadas por aspectos económicos, políticos que en definitiva, tienen incidencia en los ambitos de todas las personas. Es por esto que la “caridad es la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia” pues, en relación con el amor, impulsan todas las actitudes humanas propuestas como principios concretados en la doctrina social.

La caridad debe estár unida a la verdad y es quizás de esta forma que realmente pueda manifestarse en la acción social, ser asimilada de manera personal y vivida autenticamente. De acuerdo a lo anterior, la verdad es la que da luz y sentido a la caridad. Una luz que se origina simultaneamente de la razón y la fé. Benedicto XVI afirma que “la caridad está llena de verdad y puede ser comprendida por el hombre en toda su riqueza y valores, compartida y comunicada”. Habla que la verdad es “logos”, palabra en griego, y sobre todo que crea “dia-logos”, es decir, comunicación y comunión”, además la verdad abre y une la inteligencia de los seres humanos en el amor, indicando el anuncio y testimonio de la verdad.

Finalmente, y como producto del análisis de la encíclica, se puede mencionar que el amor y la caridad pueden abarcar los sentimientos y acciones de toda la humanidad en búsqueda del bien, siendo esta ultima no necesariamente un factor religioso, si no un elemento humano. De esta manera, es posible dialogar con personas de diferentes religiones, ideologías, pensamientos, porque en la búsqueda de la superación y el desarrollo, estará siempre en el centro el amor por la persona humana, digna en cualquier circunstancia.



Ahora luego de estos puntos claves de estas encíclicas, resolveremos una sopa de letras, que consta de 20:


1. fundamento es la vida en Cristo, de la que deriva el cumplimiento de los ____________. (Mandamientos)


2. El seguimiento del Señor no es sólo para unos cuantos elegidos, sino una llamada __________ para todos los hombres, que tienden desde su mismo ser de criaturas al encuentro completo y explícito con Cristo. (Universal)


3. las posibilidades concretas del hombre son las del hombre liberado por Cristo; la moral cristiana, por tanto, ha de hablar de la situación de ___________ y de la regeneración bautismal que la supera y posibilita la vida moral. (Pecado original)

4. Para ser ________ hace falta respetar la verdad sobre el hombre. (Libre)

5. Una adquisición positiva de la cultura moderna es el sentido más profundo de la dignidad de la persona y del _______debido a la conciencia. (Respeto)

6. El hombre goza de libre_________, pero solamente Dios tiene poder de decidir sobre el bien y el mal. (Albedrío)

7. Los pronunciamientos de la Iglesia sobre cuestiones morales no perjudican la libertad de conciencia, porque esa libertad no es nunca "con respecto a" la ________ sino sólo "en" la verdad. (Verdad)

8. La alianza entre democracia y _________ ético priva a la convivencia de referencias morales seguras. ( Relativismo)

9. Si los _______ son intrínsecamente malos, una intención buena o determinadas circunstancias pueden atenuar su malicia, pero no pueden suprimirla. (Actos)

10. En la encíclica “caridad en la verdad” está centrada principalmente en la parte social teniendo como base la situación actual del mundo en tiempos de _____________. (Globalización)

11. La encíclica “caridad en la verdad” pretende mostrar que si existe una condición que puede abarcar los sentimientos y acciones de toda la humanidad en la búsqueda del bien es el amor y la ________, la cual no se remite únicamente a un factor religioso ó de fé, sino que es un elemento humano. (La caridad)


12. En “Caritas in Veritate”, plantea la realización de un proyecto de vida para el desarrollo de la humanidad conforme a los planes del__________, teniendo como pilar fundamental el amor soportado en la verdad y la libertad. (Creador)


13. La invitación que hace “Caritas in Veritate” es volver la mirada a Dios, quien es todo amor y ofrece la verdad de la ________ a la humanidad y a todos los creyentes. (Salvación)


14. Ahora bien, desde la perspectiva del ________, el mensaje puede ser entendido como principio transversal de toda la doctrina social. (Amor)


15. la “caridad es la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia” pues, en relación con el amor, impulsan todas las ________ humanas propuestas como principios concretados en la doctrina social. (Actitudes)


16. La caridad debe estar unida a la ________y es quizás de esta forma que realmente pueda manifestarse en la acción social, ser asimilada de manera personal y vivida auténticamente.( verdad)

17. la verdad es la que da luz y _______ a la caridad. (Sentido)


18. El amor y la caridad pueden abarcar los sentimientos y acciones de toda la humanidad en búsqueda del _______. (Bien).





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